El Bosque de mi abuelo Papo
Me encanta el, bosque, los árboles, los verdes matices de las hojas en la
primavera y los amarillos y rojos de las hojas que ya cansadas de trabajar y
producir nuestros alimentos, se retiran a descansar y a formar el cieno,q habrá
de penetrar por las raíces junto con el
agua del arroyuelo.Esa agua cristalina ,que viene de las cumbres de las
montañas tropezando con pedruscos y hojarasca, llevando en sus entrañas a los
incoloros camaroncillos o a las negros bogavantes, que baña la tierra seca dando frescura y quitando la sed de los
hermosos pajarillos, pajarillos negros con pecho rojo o verdes como la
esperanza con escudos rojos sobre el pecho, pajarillos que trinan con melodías
de diferentes compases,la carcajada del pájaro mayor,la algarabía del buho, y
los cien chavitos del bien te veo.. Me encanta el agua que se queda en la
cubierta de las hojas, que se convierten en gotas q caen sobre la grama ,las
que el amigo sol ilumina produciendo tornasoles que van del rojo al violeta
.sapitos de labios .Como se mueven las ramas a veces agitadas por el viento
mañanero,o por algún misterioso duende, de esos que deambulan por la foresta. Duendes
milagrosos ,grandes obreros del bosque,
encargados de reponer las hojas caídas por las
recién pintadas y de cambiar el color de las frutas del verde al morado,
de añadir ese néctar a las flores y el olor a la azucena.En sus fabriquillas,
dan forma al caracol ,alas a los insectos, ponen miles de patas a los
gongolones,llenan de picor a las abejas y a las hormigas, les quitan las patas
a las culebras, para que ya no perturben la paz y tranquilidad del hombre, a
las cortezas de los árboles las coronan de hongos y líquenes recién salidos del
horno, calientidos como la hogaza recien hecha. Antenas y patas a los insectos,
llenándolos de miles de ojos hexagonales, que ven las cosas tan repetidas como
ojos tengan. Que hermoso ver a las hormigas y las abejas incansables,
ordenadas, cooperando en el bienestar, construyendo como hombre alguno no puede
esos panales, llenos de miles de habitaciones, ciegas termitas desganchan las
huesudas ramas a donde la savia ya no llega, convirtiendo en polvo lo q una vez
vida fue, en recuerdo de aquella sentencia, Polvo eres y en polvo te convertirás..
Que grandioso es ver a los rayos del sol penetrar entre las ramas, con ese
efecto Tindalito, con miles de pequeñas partículas moviéndose sin rumbo alguno,
en la más plena libertad. Cuando el trinar de los pájaros cesa, se oye ese
ulular del viento q pasa entre el ramaje, espíritus q nos hablan, bien de
quedito, llenando de paz y tranquilidad
el espacio, llevando las voces de los ángeles como bello y armonioso “Lullaby”,que
adormecen a las criaturas, aún a aquellas lapas, cochinillas y a las pequeñas lagartijas a quien la Virgen puso sobre sus espaldas dos
ojillos blancos rodeados de un negro mate. Al atardecer cuando entra el Sereno,
la tierra se adormece, algo misterioso
llena la campiña , se sienten pasos que sólo el alma siente, es Dios que pasa,
como en aquellos tiempos del profeta Elías. Un poco más y la tormenta, miles de
ranas, sapitos de labios blancos ,grillos y cigarras , los aleteos de los
nocturnos , en un ruido q suena a serenata, últimos compases del día q va y que
viene.. Que gran concierto, que tremenda sinfonía, la de mi Bosque. Nadie a perturbar se
atreva paraíso incomparable, que no lleguen los ruidos de la mundanal ciudad,
que nadie dañar pueda tu virginidad, que los conturbios de la humana
innecesaria necesidad te llene de estorbos. No llegue a tus fronteras la maldad
humana, que perturba, que daña, que produce guerra, la que mata nuestros hijos,
engendra desigualdad, quita la vida al aire al agua a la tierra. y a Dios su amistad. Este es el bosque de mi
abuelo, Pa
Mr. Vives y Mrs Rodríguez, lindos recuerdos de excelentes maestros. Dios les bendiga. Un abrazo. Elizabeth Maldonado
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